Transeunte. ¿Que vida quisieras entonces?
Vendedor. La vida que Dios me diera, sin otras condiciones.
Transeunte. ¿Una vida labrada al azar, sin saber nada de antemano, como no se sabe nada del año nuevo?
Vendedor. Sí, así es.
Transeunte. Lo mismo quisiera yo si pudiera vivir de nuevo, y creo que todos. Esto indica que el azar, en lo que fue de año, trató mal a todo el mundo. Y se ve claramente que cada uno opina que el mal fue mucho mayor y mucho mas grave que el bien que le tocó en suerte. Si la condición para recuperar la vida desde el comienzo incluyera todo lo malo y lo bueno, a nadie le gustaria volver a nacer. No es la vida pasada, sino la futura. Con el año nuevo, el azar nos tratará bien a los dos, y a todos, y comenzara la vida feliz. ¿No es cierto?
Vendedor. Espero que sí.
Transeunte. Entonces, muestrame el almanaque mas bonito que tengas.
Vendedor. Tome, caballero. Son treinta centavos.
Transeunte. Aquí los tienes.
Vendedor. Gracias, caballero, hasta pronto. ¡Almanaques, almanaques nuevos! ¡Calendarios nuevos!"
Franz Kafka. Un viejo manuscrito

1 comentarios:
Menuda labia tiene el vendedor.
Yo sigo confiando en que cada año nuevo es un oportunidad para volver a empezar.
Saludos.
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